El Convent y su entorno natural impregnado de historia convierten cada celebración, cada recepción y cada banquete de boda en una experiencia única y memorable para sus protagonistas e invitados.
Con la intención de que los momentos en El Convent se vivan intensamente, la organización cuida todos los detalles y facilita poder satisfacer sus deseos.
Es de los sitios más bonitos donde he estado en una boda. Fue una boda en verano. El acantilado es precioso y el lugar es pequeño pero super acogedor todo fabricado en piedra. El único inconveniente para los que veníamos de Barcelona es que está demasiado lejos; aunque siempre se puede aprovechar y quedarse a dormir por la zona.