Bell Recó es por su ubicación y proporciones, por la belleza de sus jardines y por su declarado valor artístico, una de las más señoriales mansiones de Cataluña.
Se empiezó a construir en el año 1940 y se tardaron alrededor de 12 años para su construcción. Trabajaron un total de cien obreros que levantaron la obra totalmente a mano. En el que era comedor familiar se pueden contemplar varios frescos obra de Francisco Labarta, además de cinco tapices originales del siglo XVII procedentes de Bruselas que se encuentran en diferentes estancias de la casa.
Estuve hace 2 meses en una boda. El sitio es IMPRESIONANTEMENTE ROMÁNTICO.El cátering fue increíble y el entorno y la fachada del lugar con el estanque son únicos!!!